lunes, 21 de noviembre de 2016

Estudios y Sermones: LIBRES DE LA MALDICIÓN

Estudios y Sermones: LIBRES DE LA MALDICIÓN











LIBRES DE LA MALDICIÓN


Libres de la maldición

Introducción:
A veces enfrentamos situaciones tan complejas y dolorosas, que nos
vemos completamente impotentes y sin solución (enfermedad sin origen
detectado, crisis familiar repetitiva y continua, inestabilidad
matrimonial generacional…). Los orígenes de todo esto, son diversos,
pero sin duda alguna, esto tiene una connotación espiritual...
    


LIBRES DE LA MALDICIÓN
“Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”
1 Jn. 3:8.
I.   DEFINIENDO LA MALDICIÓN:
A.    En términos bíblicos:

1.   En el hebreo: ser insignificante, liviano, disminución de una condición anterior, declaración de juicio.
2.   En el griego: declaración de juicio, dedicado a la destrucción, invocación de un poder para dañar. 
     
Nota: Es
un estado donde la persona es reducida, y entra en una condición  de
impotencia, donde experimenta el juicio divino por el pecado, o es
atacada por poderes de las tinieblas al no tener la cobertura de
Dios, Prov. 26:2, (una maldición no tiene efecto alguno, si no encuentra
lugar o razón que la autorice, ésta cita dice en la
DHH: Como gorrión perdido o golondrina sin nido, la maldición sin motivo jamás llegará a su destino”).  
      
B.    Un juicio de maldición puede transmitirse de generación en generación, Éx. 20:4-5. 
                  
Nota: Una versión dice: (PDT)
“No te inclines ante ellos ni los adores porque yo, el Señor tu Dios,
soy un Dios celoso. Castigaré por el pecado de los padres a los hijos, e
incluso a los nietos y bisnietos, por culpa de los que me
desprecian”…. 
C.    Los hijos y nietos pueden heredar bendición o maldición (Éx. 34:6-7;  2 Tim. 1:5).    
Nota: En las citas observamos que hay una herencia más allá de la física, es la herencia espiritual, también en la 1 Ped. 1:18 dice: “sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir,  la cual recibisteis de vuestros padres”, entonces de nuestros antepasados recibimos también factores espirituales que inciden fuertemente en nuestro modo de vida. 



Pero
es necesario dejar claro que esto no justifica una vida de
desobediencia, pues a todos Dios nos da la capacidad de decidir lo que
hacemos… no estamos llamados a repetir la historia o aflicción de
nuestros antepasados, en Cristo somos llamados a ser libres… 
  
II.  EVIDENCIAS O SEÑALES DE LAS MALDICIONES: 
A.    Enfermedades genéticas o hereditarias. 
Nota: En
estos casos es muy importante observar en oración, nuestro árbol
genealógico… pues podemos encontrar factores repetitivos que han
afligido nuestras familias por muchos años, y que al considerar la
Palabra de Dios, concluimos que eso no debe estar allí… por ej: una
enfermedad mortal que ha afectado a la familia durante varias
generaciones y en la actualidad…  
                                         
B.    Locura mental o emocional.

Nota: Generalmente
se concluye que son situaciones hereditarias, que son activadas en un
momento de la vida por ciertas circunstancias que favorecen la
manifestación de la situación. La práctica del ocultismo es otro factor
que genera esta situación, es decir la brujería, hechicería, adivinación
y otros, conducen a la locura, depresión, desequilibrios mentales,
etc.  
C.    Desintegración y destrucción familiar.
Nota: Cuando
vemos que padres e hijos han sido presa de las drogas, del ocultismo,
repetidos divorcios, continúas muertes violentas y suicidios, etc. 
D.    Ruina o insuficiencia económica continua, Gén. 4:11; 9:20-25.
Nota: Observamos
dos situaciones diferentes (antes de la Ley): una maldición causada por
el mismo Caín (por el homicidio de su hno), y una maldición que viene
sobre un hijo (Canaán) por la conducta de su padre (Cam). Cuando
observamos todos estos estados de aflicción, es cómo si viéramos el
resultado de las maldiciones de la Ley descritas en el Antiguo
Testamento: ruina total, destrucción y muerte, fracasos continuos,
sequía, locura, infidelidad, esclavitud, etc…     


Es nuestro anhelo que el
libro SANIDAD PARA EL ALMA HERIDA sea una herramienta o ayuda
en éste hermoso proceso. En éste libro vas a encontrar temas como: Dios
puede restaurar lo dañado. Sanidad para el alma herida. Arrancando la raíz de
amargura. Victoria sobre el sentimiento de culpa ¿Cómo vencer el afán y la
ansiedad? El poder sanador del perdón ¿Cómo dominar el miedo? Señales de una
maldición y cómo romperla, entre otros. Recuerda que éste libro está disponible
para descargar en tu computador, tablet, celular o equipo, puedes ver y
adquirir éste libro ingresando a ésta dirección: 
LIBRO SANIDAD
PARA EL ALMA HERIDA
 (Por Pastor Gonzalo Sanabria). 
III.   EN CRISTO HAY COMPLETA REDENCIÓN, Gál. 3:13-14.
A.    La palabra redimir significa comprar un esclavo y sacarlo a la libertad.           
 
Nota: La
libertad en Cristo es integral: libres de condenación, libres de
aflicción, libres del miedo, libres de la maldición. En Cristo nuestra
vida es diferente, en Cristo se rompe lo que ha afligido a nuestra
familia…



El texto destaca las bendiciones alcanzadas: “la bendición de Abraham” y “la promesa del Espíritu”… La versión DHH dice así: “Esto
sucedió para que la bendición que Dios prometió a Abraham alcance
también, por medio de Cristo Jesús, a los no judíos; y para que por
medio de la fe recibamos todos el Espíritu que Dios ha prometido”.
   
B. Es necesario renunciar al pecado nuestro y al pecado de nuestros ancestros. Ej:  
  
C. Cancelar las maldiciones y reprender todo espíritu inmundo que haya venido por esas causas.

D. Declarar la Palabra de Dios, bendiciendo nuestra vida y nuestra descendencia.
Conclusión:
Dios ha planeado lo mejor para sus hijos y ha dado toda la provisión en
Cristo, éste es el tiempo para apropiarnos de su misericordia y
bendición… es día de arrepentimiento, día de libertad, día de salvación,
Jesús está aquí…
Te invitamos a leer "LA SANIDAD INTERIOR" 

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